El Espacio Corporal – Por Lucas Derks

El cuerpo es en sí mismo una estructura tridimensional en la que el sistema nervioso central conecta todo con el cerebro de manera tal que el cuerpo puede ser sentido y movido. La así denominada «Teoría de la Cognición Incorporada» (Lakoff &Johnson, 1999; Bergen, 2012) sostiene que las experiencias corporales conforman la base de de todas las funciones cognitivas (superiores). Esto significa que todo lo que sabemos y pensamos se prende principalmente en la medida que vamos haciéndonos capaces de mantener y mover nuestro cuerpo en el espacio físico. Por caso, encontrar nuestro equilibrio en la primera infancia puede convertirse en el prototipo de un estilo de vida para equilibrar las cosas en la edad adulta.

El rol importante del cuerpo como medida de todo lo que encontramos fue pasado por alto con facilidad. Dado que la experiencia del cuerpo siempre está presente en los estados normales de la conciencia, las personas tienden a experimentar solo las desviaciones de sus sensaciones propioceptivas corporales habituales.

La experiencia corporal también debe ser la base de nuestra concepción del espacio mismo. Esta formación conceptual probablemente ya comienza dentro del útero, cuando el embrión nada sin peso entre las paredes exteriores. Allí, la distinción preverbal entre «aquí» y «allá» podría ser un comienzo lógico para el concepto de espacio. Dado que los ojos, la nariz y la lengua están al «frente», es fácil distinguirlo de la «parte posterior». Una vez que nace, la gravedad comienza a ayudar a crear la distinción entre «arriba» y «abajo». Sin embargo, «izquierda» y «derecha» pueden seguir siendo difíciles para toda la vida en algunas personas. Moverse con el cuerpo ayuda a crear una serie de conceptos fundamentales (Tversky, 1991; Lakoff y Johnson, 1999; Bergen, 2012).

El cuerpo como estructura espacial está en primer plano cuando el psicoterapeuta deja que sus clientes se «concentren» en dónde perciben algo. La parte kinestésica de la experiencia de un estado problemático siempre se siente en algún lugar y también en todo tipo de otras cualidades kinestésicas, como peso, temperatura, presión o movimiento. Tanto los terapeutas como los clientes utilizan la parte kinestésica de la experiencia como referencia para el progreso terapéutico y su ubicación a menudo es parte de eso. Por ejemplo, si el mal presentimiento se mueve hacia abajo desde la cabeza hasta el vientre, esto puede verse como un posible signo de progreso. Aunque en general, puede ser suficiente saber si los clientes se sienten mejor o peor, la ubicación del sentimiento también puede ser significativa.

Eugene Gentlin (1978) desarrolló el llamado método de «enfoque». Históricamente, esta forma de psicoterapia surgió al comienzo de muchas aproximaciones modernas, de las cuales la PNL es la más conocida. Encontrar el lugar donde se encuentra la llamada «sensación sentida» en el cuerpo, es un paso estándar para enfocarse. A partir de ahí, a menudo se le pide al cliente que lo asocie con conceptos, recuerdos o imágenes metafóricas. Estos serán principalmente auditivos y visuales y aparecerán en el espacio de conciencia en algún lugar fuera del cuerpo. Los terapeutas que practican el enfoque se familiarizan automáticamente con muchos aspectos del espacio mental. Pero a menudo tienden a reducirse al lado kinestésico de la conciencia espacial, y ven las partes visuales y auditivas como instrumentales para eso. El valor de la psicoterapia de prestarle atención a las ubicaciones en el cuerpo donde se perciben los sentimientos problemáticos no se puede sobreestimar.

La teoría que ve toda la cognición como encarnada se aplica implícitamente, en la mayoría de las artes marciales y también más explícitamente en el método Feldenkrais (Feldenkrais, 1977; Ernst & Canter, 2005; Keatz, 2014). Este tipo educativo de psicoterapia también utiliza ejercicios corporales para resolver problemas mentales. Esta aproximación psicoterapéutica se basa en gran medida en la unidad del cuerpo y la mente. El mismo concepto de unidad está presente en muchas prácticas curativas orientales y también en PNL y en las aproximaciones que se llaman a sí mismas «holísticas».

El movimiento del cuerpo en forma de baile, carrera, malabarismo, equilibrio, salto y escalada se han utilizado como una forma de «algo completamente diferente» en varias psicoterapias. Un buen ejemplo se encuentra en John Grinders, llamado «New Code NLP» (Grinder y DeLozier, 1987; Bostic StClair y Grinder, 2001). Por ejemplo, el terapeuta hace que el cliente acceda primero a su estado de problema para luego hacer un juego de lanzar y atrapar una pelota con él. La incompatibilidad del juego físico con la preocupación lo convierte en un gran patrón de interrupción.

Los escaladores informan que su deporte se trata de hacer al principio movimientos tridimensionales inconcebibles. Para subir un trozo de roca difícil, un escalador necesita descubrir cómo mover sus extremidades y su torso mediante la experimentación creativa y la copia social. Al límite de sus habilidades, los escaladores están con todos sus sentidos en el presente y tienen muy pocas imágenes o diálogo internos. Pero cuando a un escalador le molesta un problema personal, sabe que no llegará muy lejos en la subida. Es por eso que los escaladores más exitosos se entrenan para entrar y permanecer en estados de ánimo muy alegres.

Una actividad como el montañismo es incompatible con un estado problemático. Pero cuando una persona está en un estado problemático, la actividad de una escalada (sencilla) puede funcionar como un «algo completamente diferente» (Mehlhorn, 1999). Esto lo vemos también para otros con el boxeo o jugando al golf, etc. Romper los límites del movimiento habitual parece más que una metáfora para superar las limitaciones mentales.

Experimento crucial 3: Escribiendo en el Espacio

Por David Keatz, Profesional Feldenkrais

Preparación:

  1. Siéntate en la punta de tu asiento y dibuja lentamente 4 círculos de 20 centímetros de ancho con la nariz en el aire. Primero en sentido horario y luego en sentido antihorario.
  2. Luego, escribe tu nombre con la nariz en el aire.
  3. Elige un problema psicológico y nombrarlo con una sola palabra.

Preparación:

  1. Ábrete a ti mismo para experimentar los sentimientos negativos que pertenecen a este problema: asóciate en el estado del problema.
  2. Siéntate en la punta de tu asiento y coloca ambas manos, los dedos bloqueados, detrás de la parte posterior de la cabeza con los codos apuntando en línea recta.
  3. Escriba la palabra con la que ha nombrado el problema en el cielo con ambos codos apuntando hacia adelante en paralelo.
  4. Escríbelo con letras grandes. Haz lo mismo de nuevo pero muy lento. Hágalo una vez más de pie y también con una altura de letra aún mayor (de 50 centímetros). Repita esto dos veces muy lentamente.
  5. Ahora observe mientras hace lo último nuevamente, donde experimenta cualquier tipo de obstrucción en su movimiento. Entonces concéntrate en estas obstrucciones

Evaluación:

  1. ¿Qué te dicen estas obstrucciones en el movimiento sobre tu problema psicológico?
  2. Prueba el efecto de este ejercicio sobre la intensidad de los sentimientos sobre tu problema.

Conclusión:

Esta técnica obliga a los clientes a crear movimientos de casi todo el cuerpo que probablemente nunca hicieron de esa manera. El movimiento es nuevo y, por lo tanto, también debe generar necesariamente algunas vías mentales nuevas. Es difícil decir si son relevantes para la resolución del problema. Pero esto no parece ser un punto muy crítico.

Los tipos de psicoterapia orientados al cuerpo pueden basarse en una gran variedad de teorías y filosofías. Solo unos pocos se centran en el concepto del espacio. La mayoría usa metáforas de energía y poderes vitales. Moverse en el espacio es lo que sucede de todos modos cuando uno mueve su cuerpo. Sin embargo, cuando se mira desde la perspectiva de MSP, la estimulación de chakras, la acupuntura y los ejercicios de artes marciales, son todas actividades espaciales. Todas pueden usarse como «algo completamente diferente» sobre un estado problemático.

Centrarse en la percepción corporal en un estado problemático (Gentlin, 1977), es en sí mismo un fuerte «algo completamente diferente», ya que la mayoría de los clientes prefieren atender otras cosas en vez de exactamente sus sentimientos negativos.

Traducido por Jacques Lacroix en septiembre de 2019 a partir del artículo original Body Space – by Lucas Derks

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